Prácticas de estudio, autorregulación y rendimiento académico en estudiantes de la UTSJR
Publicado 2026-10-27
Palabras clave
- Prácticas de estudio,
- autorregulación del aprendizaje,
- rendimiento académico,
- educación superior,
- estudiantes universitarios
Resumen
En el ámbito universitario, el rendimiento académico suele explicarse apartir de variables visibles como las calificaciones o el cumplimiento de tareas; sin embargo, detrás de estos indicadores intervienen formas particulares en las que los estudiantes organizan y sostienen su estudio. Más que centrarse únicamente en la cantidad de tiempo dedicado a estudiar, resulta pertinente observar cómo se estructuran esas prácticas y el grado en que los propios estudiantes regulan su proceso de aprendizaje. A partir de esta inquietud, el presente estudio se orientó a analizar la relación entre las prácticas de estudio, la autorregulación del aprendizaje y el rendimiento académico en estudiantes de la Universidad Tecnológica de San Juan del Río.
Se trabajó con un enfoque cuantitativo, bajo un diseño descriptivo y comparativo. Participaron estudiantes de nivel superior (n = 186), a quienes se les aplicó el Cuestionario de Actividades de Estudio (CAE), integrado por 71 reactivos distribuidos en diez dimensiones. El rendimiento académico se consideró a partir del promedio general reportado por los estudiantes. Para el análisis de la información se recurrió a pruebas no paramétricas, particularmente Kruskal–Wallis, con el propósito de explorar posibles diferencias en el desempeño académico en función de los niveles de cada dimensión evaluada.
Los resultados no muestran un comportamiento uniforme entre las variables, aunque sí dejan ver ciertas tendencias en dimensiones vinculadas con la implicación del estudiante en su proceso de aprendizaje, como la motivación, la comprensión de los contenidos y la organización de las actividades de estudio. Esto sugiere que no todas las prácticas inciden de la misma forma en el rendimiento, sino que su efecto depende del tipo de actividad y del nivel de involucramiento del estudiante. En este sentido, los hallazgos permiten repensar el papel de las prácticas de estudio más allá de su dimensión operativa, y aportan elementos para el diseño de estrategias institucionales orientadas a fortalecer la autorregulación y favorecer la permanencia en la educación superior